Archivos Mensuales: marzo 2012

LA MOVIDA DE LOS FREELANCE (1º parte)

Desde que empecé a trabajar en publicidad siempre he mirado a esos tipos que se dedicaban a hacer freelance con un respeto mezcla de alucine y envidia de caballo. Respeto porque no sólo tenían que enfrentarse a cosas de otro planeta como “el paaagooo de autóooonomos”, sino porque ellos mismos (con su mágica y secreta red de contactos) eran los que se tenían que buscar la vida cada mes. Aquello me sobrepasaba. ¿Cómo lo hacían? ¿Qué botones tocaban? ¿Dónde estaba esa clavija que yo no veía? Allí estaban, con su MacProMegaGuay debajo del brazo, sus aires de distraídos, sus ropitas en plan “me he puesto lo primero que he pillado” y su sonrisa de seguridad a prueba de contratiempos, solvencia no demostrada pero evidente y cartera llena. Porque claro, una vez sus tentáculos sociales se abrían e inundaban el mercado (de la publi) se podían permitir el lujo de estar en casa como cualquier hijo de marqués y currar delante de su ordenata un par de horitas cada cuatro días y sacar unas tajadas que ríete tú de un arquitecto. Pero claro, todo eso es lo que yo me imaginaba cuando estaba en el lado Noautónomo. Cuando sigues al conejo y te metes dentro de la madriguera, la cosa es bien distinta. Yo todavía ni he entrado en ese mundillo y la verdad, no sé si me dejarán, pero en estos días que llevo de parado me he acercado a la puerta, la he abierto, me han dejado mirar… y esto es lo único que he visto: EL PRESUPUESTO

Os cuento. Una de esas agencias de publicidad clásicas de la capi estaba buscando a un equipo creativo (redactor + director de arte) para hacer dos curros de marketing directo. El trabajo estaba ya pensado de base y lo “único” que había que hacer era HACERLO. Y no os creáis que pedían un book, una carpeta o unas míseras credenciales. No, no, no, pedían un presupuesto. ¡El trabajo al mejor postor! ¿Que luego venían dos gañanes? No pasa nada. Lo que importa es que son los que menos cobran.

Total, que mi compi y yo nos pusimos a ver cuánto pedíamos y nos volvimos locos. Al final tomamos como referencia las tarifas que colgó en su día Miguel Vagalume. Hace ya ni se sabe. Eran de hace tanto tiempo que pensamos que así acertábamos seguro. No queríamos pasarnos al pedir mucha pasta y que pensaran que íbamos de sobrados pero tampoco queríamos poner un “100 menos que el que menos pague”, porque nos queríamos hacer respetar. Mandamos ese primer presu y un colega nuestro que trabaja allí nos dijo, “un equipo ha mandado un presupuesto por menos de la tercera parte que el vuestro y vienen aquí a currar dos días”. “Jooooder y seguro que también se llevan el cristasol y luego limpian las ventanas” pensé yo. Así que volvimos a hacer otro aún más ajustado. Eso sí, aún un poco por encima del de esos chavales. Que nosotros tenemos que hacernos valer!!!

Pues me parece a mí que a partir de ahora vamos a tener que hacernos valer por un poquito menos. Porque esto ocurrió la semana pasada y aún no han dado señales de vida. En fin, ya me estoy haciendo un agujero nuevo en el cinturón para ir apretándolo poco a poco.

 

Anuncios
Etiquetado , , , ,

POESÍA SIN PRISA NO ES POESÍA

Aprovechando que, según la UNESCO, hoy es el día mundial de la poesía, voy a compartir con vosotros una teoría que siempre he tenido acariciándome la cabeza, cortejándome la mollera como una jovencita risueña: la poesía se tiene que escribir sin pensar. Si se piensa, deja de ser poesía. Si se piensa, se convierte en… narrativa bien sonante. ¿Crees que la poesía surge de la cabeza de un genio? Iluso. La poesía surge de la boca del estómago de un loco. La poesía se vomita. No se cocina. Se da a luz de forma violenta y brutal. Sale de corrido, de un tirón, a lo bestia, como si de un sprint gramatical se tratase. Sin pausas mentales. Sin volver hacia atrás para corregir. Sin zambullirse en diccionarios de sinónimos. Sin dejarla reposar… La poesía sólo debe ser pausada cuando se lee, no cuando se crea. La poesía debería ser un impulso verbal incontrolable. Una proeza de la lengua, que luchando contra la anarquía de la pasión y el sinsentido de los sentimientos, logra poner orden y concierto en ese maremágnum de nombres, subjuntivos, verbos, adverbios y demás burocracias lingüísticas. La poesía debería ser el grito de la menta de un iluso que no sabe cómo expresar sus miedos, sus esperanzas, sus amores, sus temores, sus dichas y desdichas. Por eso resulta tan increíble la poesía. Porque hace posible lo imposible. Porque logra poner coherencia a una metralleta mental. Porque consigue formar una pieza musical donde sólo había caos. Por eso, aún cuando nunca hayas leído o escuchado una, cuando lo haces, tu cuerpo se detiene y no puedes evitar prestar atención. Te relajas. Engulles esas palabras con forma de notas musicales y no entiendes porqué pero te gusta. Cierras los ojos y sientes… sin prisas.

Etiquetado ,

¿CÓMO PEDIR EL PARO O POR LO MENOS INTENTARLO?

A continuación voy a hacer una descripción muy objetiva de qué hay que hacer para pedir el paro en este país. Yo lo acabo de aprender.

Primero tienes que “afiliarte”, por decirlo de alguna forma, y pedir el DOCUMENTO ACREDITATIVO DEL ALTA Y RENOVACIÓN DE DEMANDA DE EMPLEO. Osease, apuntarte al paro. La famosa Demanda de empleo que el parado tiene que renovar coda tres meses o sino vendrán unas babosas radiactivas (no, no hablo de ninguna ministra) y te comerán.

Esa renovación puedas hacerla llamando al 915804260, entrando en Madrid.org o yendo a la Oficina el mismo día. Y hablando de las Oficinas… ¿Habéis leído Momo? ¿O la película, la habéis visto? Bueno, pues las Oficinas de Empleo de la Comunidad de Madrid me recuerdan mucho a ese mundo. En él, unos seres grises, taciturnos, rancios y enormemente aburridos dirigían el cotarro. Había que tener mucho ojito con la forma en la que te dirigías a ellos porque igual la cagabas y eras nombrado persona  non grata, lo que significa que seguro, te faltaría algún documento o alguna fotocopia o alguna grapa o… vamos, igualito que en las Oficinas de Empleo.

Para pedir el paro, coges número y esperas. Las oficinas abren a las 9 pero yo sugiero que estés allí un cuarto de hora antes porque a las 9 aquello parece la salida de un colegio. Empieza a llegar gente de no sabes dónde y por supuesto, todos saben adónde tienen que ir. Con lo que puedes quedar sepultado por una avalancha de parados profesionales. (El parado profesional es una de esas entidades que merecen su propio post)

Bueno, como decía, coges número, esperas y esperas y, si has llegado pronto, en 15 minutos como mucho te toca. Cuando entras verás miles y miles de mesas con su correspondiente señor de gris frente a un ordenador (el cual tiene permanentemente prohibido usar para descargarse nada). O como en el caso de la Oficina de Majadahonda, verás unas 15 mesas, la mitad vacías. Allí tienes que mostrar tu DNI y no decir ni pío. “Ellos” lo saben todo.

Aquí he aprendido otra cosa. Esos señores, como cualquier perro molido a palos, están esperando a que los trates con un poco de cariño. En cuanto les hablas sin gruñirles y les acaricias un poco la espalda, oye, que también son personas. En serio. Conmigo hasta sonrío y todo. ¿Sabéis aquello de que se atrapan más moscas con miel que con mierda? Pues eso.

Al lío. Con ese documento que tienes que guardar como oro en paño, llamas por teléfono enseguida al 912722795 y pides cita para lo que de verdad estás gastando tantas energías: cobrar el paro. En ese teléfono no hablarás con ningún ser humano. Una máquina con muy poca sensibilidad te pedirá tu DNI y poco más y te dirá un número que tendrás que apuntar rápidamente. Te da la opción de repetirlo una vez más pero ojo, sólo una vez. Yo de ti haría la llamada sin salir de la Oficina y confirmaría con el tipo que esté allí en información que el número que te han dado es correcto. Porque yo entendí 141D y resulta que era 141B. Ya sabes, la típica confusión vocal de los robots.

Lo normal es que te den cita para el día siguiente, a una hora concreta, por ejemplo las 12:00. Esto quiere decir que si quieres, te puedes pasar por allí sobre las doce y media o una, porque lo normal es que no te toque hasta entonces. ¿Por qué? Pues porque, como ellos mismos me avisaron, la gente tarda en llegar y tienen que llamarlos más tarde. Algunos se “enrollan” más de lo habitual, algún empleado necesita un descansito… total, que si vas a tu hora llévate un libro.

Cuando por fin te atiendan ese día, otra vez no hará falta que digas ni pío. “Ellos” vuelven a saber qué es lo que quieres. En esta ocasión tendrás que llevar el DNI, el certificado de empresa (que es el papel que te dio la empresa cuando te echó del curro) y si tienes nanos, el libro de familia. Nada de fotocopias. Sólo el original. El tipo de la mesa coge todos los papeles, los mira y ya está. Ah, y un número de cuenta para que te ingresen la guita. Hablando de esto, a mí me correspondían 2 años de paro y no sé si ocurre igual en casos de menor tiempo pero el caso es que a los 6 meses de recibir la prestación, ésta disminuye un 10% hasta el final. ¿Por qué? No tengo ni idea pero esto es así por obra y gracia de “Zapatero & Rajoy”, la famosa empresa de chungos de este país.

Y eso es to, eso es to, eso es todo amigos. Espero que os haya servido de ayuda. Muy prontito escribiré otro clásico del parado “Demandar a tu ex empresa” así que ya sabéis. Estad atentos.

Etiquetado , , ,

CON KONY HEMOS TOPADO

Iba a escribiros un post la mar de ilustrativo sobre qué hacer y qué no hacer cuando tengáis que pedir la prestación del subsidio por desempleo, cuando se me ha cruzado por delante un camión de 16 ruedas llamado Kony2012 y me ha metido una ostia en toda la cara.

Llevaba oyendo hablar del vídeo varios días pero lo iba dejando pasar porque, como buen internauta, sabía que duraba demasiado y lo iba dejando para cuando tuviera tiempo. El caso es que hace pocos minutos que lo he visto y he de decir que me ha impresionado bastante. Y me ha impresionado porque el equipo de gente que ha pensado, planteado, diseñado, organizado y desarrollado semejante arma de comunicación masiva se merece no un Oscar sino uno nuevo y reluciente para ellos solos.

Vista ya esa obra de arte de la comunicación del siglo XXI, es cuando empiezo a entender algunos de los comentarios que he leído por ahí.

Y es que claro, uno tipo normal y corriente cuando se planta delante del monitor y se traga esos 30 minutos de propaganda moralista bien intencionada, no puede hacer otra cosa que respirar hondo (el pobre ha mantenido la respiración media hora) y pensar, quéhijoputa que es ese Konny, ¿ande tengo que llamar para que me manden ese kit mata-dictadores ahora mismo?

Sin embargo, cuando ese mismo tipo normal y corriente va digiriendo lo que la gente opina sobre el susodicho vídeo. Por ejemplo, cuando lee los comentarios de la fantástica Delia Rodríguez en su artículo para elpais.es o de Borja Ventura para Yorokobu, su lado ONG se va cabreando un poquito (muy, muy poquito) porque piensa “uy, uy, uy, ¿y si están intentando manipularme…?

Que las redes sociales ya han cambiado el modo de vivir del mundo entero es algo que no se le escapa a nadie, pero cuando lo vemos de forma tan palpable, asusta un poco. Sobre todo a los que venimos del otro siglo. Con todo esto, lo mejor es que veas el vídeo por ti mismo y antes de dejarte llevar, leas otro poco por aquí o por allá. Esto no quiere decir que no esté a favor de que hagan desparecer a Kony de la manera más dolorosa posible. Lo que quiere decir es que no me gusta que me manipulen aunque el fin sea todo lo honorable que pueda ser.

Etiquetado , , ,

DÍA 1

La semana pasada mi jefe me echó del curro. Me dijo que mi sueldo era incómodo. Por lo visto, durante los 7 años y pico que estuve trabajando sin descanso, quedándome las horas que hacían falta, dejando mis vacaciones a un lado y dándolo todo sin ni siquiera pensarlo, durante esos años digo, mi sueldo era cómodo. Cómodo para él, claro. Durante los 5 años que no me subió el sueldo supongo que también sería cómodo para él. Pero bueno, es el pasado y yo quiero mirar hacia delante. Hacia el futuro. Y como el futuro es internet y yo soy muy aplicado he decidido abrir este blog. Será mi diván particular donde vomitar todas las chorradas y paranoias que se me pasen por la cabeza, o las cosas cotidianas que me den que pensar. Hoy por ejemplo, acabo de ir a la Oficina de Desempleo para pedir el paro. Joder, ha sido como ir a un prostíbulo. La primera vez, por supuesto. Todos te miran como diciendo “mira a ése, es primerizo, jajaja, qué palurdo”. Y yo ahí, con mi mochila de parado al hombro intentando pasar inadvertido (creo que el Mundo de las Oficinas de Desempleo merecen un post particular). Total, que aquí estoy intentando aclararme también con esto del blog, que no es moco de pavo. Uno piensa, “eh, me voy a hacer un blog” y no es como coger el autobús. No, no, no, también tiene su intríngulis (¿se escribe así?). Bueno, al lío. Que mi intención es escribir aquí al menos cada dos días. Como una forma de terapia del desempleado para no oxidarme en casa. Que no hago esto pensando en que alguien lo lea pero que si a alguno le hace pasar 5 minutos entretenido, pues mucho mejor para todos. Y que ojalá este blog dure poco tiempo o sino sí que me va a dar un paro cardíaco.

Etiquetado , ,