Archivo de la categoría: COMUNICACIÓN

PINCHOS Y PUBLICIDAD, EMPEZAR ES NO PARAR

Hoy hablaremos de publicidad. Para ser más exactos, de la publicidad de la publicidad. ¿Te has perdido? Normal. Así es el mundo de los publicitarios. Te lo voy a explicar. Este fin de semana pasado se celebró en Bilbao el vigésimo nosecuántos Festival de publicidad iberoamericano El Sol. Algo así como una orgía de egos donde los que consiguen el orgasmo no le dan la menor importancia y los que se quedan a medias se llenan la boca de obscenidades sobre lo mal repartido que está el sector y lo injusto de los festivales.

Volviendo al principio… habíamos dicho que íbamos a hablar sobre la publicidad de la publicidad. Y es que de un tiempo a esta parte, ya no es suficiente con que un publicitario se curre un concepto (una idea) la plasme en una ejecución lo suficientemente bonita (notoria) como para llamar la atención de su público y haga que su cliente sea aún más feliz (rico) de lo que ya lo era. No. Ahora además, si uno quiere que el resto de publicitarios la juzguen como una idea excelente, tiene que venderles la idea. Vamos, que hay que volver a hacer publicidad de ella. Lo que se viene llamando en este mundillo: el caso.

Aquí es cuando el publicista se remanga la camisa, se desabrocha el nudo de la corbata (en un mundo imaginario) y da rienda suelta a su imaginación. Porque eso es lo que es un caso. Una idea adornada de mucha, mucha imaginación: Se nos ocurrió forrar mil sofás con tela que daba gustirrinín, eso hizo que el 287% de la gente que se sentaba en ellos, no quisiera levantarse, los fan de facebook de la marca se vieron incrementados en un 78% y su ratio de sensibilidad económica creció como no lo hacía desde los años veinte. Eso sí, todos estos datos van entrando en pantalla a través de iconos tipo Pocoyo o como si fueran los títulos de crédito de una película de vampiros y acompañados de la última canción cañera de turno. En realidad lo que hicieron fue forrar el stock de sofás que tenían en un almacén con telas de colores y exponerlos un fin de semana en un local del centro, pero cuando ves “el caso” te crees que todo ha ocurrido en la quinta avenida.

Casos como estos van desfilando uno detrás de otro en esa orgía de egos de la que os hablaba antes, mientras los premios van cayendo uno tras otro, oh, qué casualidad, (salvo alguna agradable excepción) a los mismos de siempre.

En sí, eso es el festival de publicidad. Aunque a eso hay que añadirle tres días en una ciudad que yo recordaba bastante gris y triste y que ahora se ha convertido en un rinconcito del mundo al que da gusto ir: Bilbao. Mucho euskera, mucho (y buenísimo) pincho, mucha buena gente, mucha cultura, mucho diseño, mucho tranvía, mucho Atletic, mucho zurito y como no, mucho sol. Os dejo con el gran premio para que hagáis como hemos hecho todo, opinéis.

 

 

 

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¿ESTÁS EN PARO? ENTONCES TIENES MUCHO TIEMPO LIBRE

Una de las grandes cadenas que tiene que arrastrar el parado afortunado que aún cobra su desempleo, es la de tener un montón de tiempo libre. Apretado por la tenaza de ese estigma, he estado enfrascado las últimas tres semanas en montar un pedazo de vídeo para que mi hijo de cuatro años lo pueda mostrar en su cole. La gente profana en la materia (mi chica) se cree que montar un vídeo es algo así como hacer un batido. Tú coges la fruta, la pelas, la metes en la batidora y le das a un botón. Ya está! Y además, con todo el tiempo que tú tienes te da para montar y desmontar como cuatro vídeos. Sí, claro, of course…

Solamente seleccionar el material me ha llevado una eternidad. Como ahora todo el mundo tiene su cámara de fotos y/o su mega móvil con mogollón de megapixeles, las fotos y los vídeos de tus hijos florecen como los caracoles después de llover. Total, que como no tienes muy claro cómo hacer el vídeo, pues “recopilas” todo lo que huela a buen material para el vídeo.

Cuando lo tienes todo preparadito y ordenadito por carpetas, llega el momento de montar (como si fueras un fallero) y hay que elegir con qué hacerlo. Yo elegí el Premier. Es un programa bastante potente que te acepta gran variedad de formatos de vídeo (justo lo que necesitaba). Lo malo del asunto es que yo no tenía ni papa del premier. Menos mal que mi hermano (un santo) es una máquina de estas cosas y me ha dado un cursillo acelerado e intensivo.

Total, que al final me ha quedado una cosa bastante aceptable, pero me he quedado con esa sensación de que, como estoy en el paro, tengo que tener tiempo para todo. Pues no. Estar en el paro da mucho trabajo. Ojo, que te puedes tirar todo el día tirado a la bartola. Pero a poco que tengas un poco de disciplina, tienes todo el día ocupado.

Primero, yo aconsejo apuntarse a algo físico. Piscina, gimnasio, fútbol, lo que sea, pero hacer deporte. Estar en el paro es el caldo de cultivo ideal para que la barriga crezca y las caderas se ensanchen sin orden ni concierto.

Segundo, oblígate a hacer algo. Escribir en un blog, pintar en una libretita, hacer fotos, montar puzles, lo que sea, pero ten una pequeña disciplina. Si no haces esto, puedes caer en las redes de internet (o lo que es peor, la playstation) y caer en un pozo sin fondo.

Tercero, ten ordenada la casa. Si vives solo es un deber ineludible. Si vives en pareja (y encima tienes nanos) es una obligación cinco estrellas.

Cuarto, aunque debería ser primero, busca curro. Y para mí buscar curro no es salir a la calle y coger el periódico a leer las ofertas de empleo. También es actualizar tu cv, estar en contacto con gente de tu gremio, ver en internet y leer en los periódicos lo que se cuece, quedar con amigos de la profesión, hacer cosas nuevas, leer, escribir…

¿Estás en el paro? Bueno, míralo por el lado bueno, ahora tendrás un montón de tiempo libre. Si claro. ¿Tienes dos manos? Entonces sabrás tocar la guitarra. ¿Eres de Madrid? Entonces conocerás a Fulanito.

Suposiciones: la ciencia ficción de la gente normal y corriente.

 

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CON KONY HEMOS TOPADO

Iba a escribiros un post la mar de ilustrativo sobre qué hacer y qué no hacer cuando tengáis que pedir la prestación del subsidio por desempleo, cuando se me ha cruzado por delante un camión de 16 ruedas llamado Kony2012 y me ha metido una ostia en toda la cara.

Llevaba oyendo hablar del vídeo varios días pero lo iba dejando pasar porque, como buen internauta, sabía que duraba demasiado y lo iba dejando para cuando tuviera tiempo. El caso es que hace pocos minutos que lo he visto y he de decir que me ha impresionado bastante. Y me ha impresionado porque el equipo de gente que ha pensado, planteado, diseñado, organizado y desarrollado semejante arma de comunicación masiva se merece no un Oscar sino uno nuevo y reluciente para ellos solos.

Vista ya esa obra de arte de la comunicación del siglo XXI, es cuando empiezo a entender algunos de los comentarios que he leído por ahí.

Y es que claro, uno tipo normal y corriente cuando se planta delante del monitor y se traga esos 30 minutos de propaganda moralista bien intencionada, no puede hacer otra cosa que respirar hondo (el pobre ha mantenido la respiración media hora) y pensar, quéhijoputa que es ese Konny, ¿ande tengo que llamar para que me manden ese kit mata-dictadores ahora mismo?

Sin embargo, cuando ese mismo tipo normal y corriente va digiriendo lo que la gente opina sobre el susodicho vídeo. Por ejemplo, cuando lee los comentarios de la fantástica Delia Rodríguez en su artículo para elpais.es o de Borja Ventura para Yorokobu, su lado ONG se va cabreando un poquito (muy, muy poquito) porque piensa “uy, uy, uy, ¿y si están intentando manipularme…?

Que las redes sociales ya han cambiado el modo de vivir del mundo entero es algo que no se le escapa a nadie, pero cuando lo vemos de forma tan palpable, asusta un poco. Sobre todo a los que venimos del otro siglo. Con todo esto, lo mejor es que veas el vídeo por ti mismo y antes de dejarte llevar, leas otro poco por aquí o por allá. Esto no quiere decir que no esté a favor de que hagan desparecer a Kony de la manera más dolorosa posible. Lo que quiere decir es que no me gusta que me manipulen aunque el fin sea todo lo honorable que pueda ser.

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